Cada mañana, a las 8:45 en punto, un sonido más antiguo que la propia ciudad llama mi atención. Comienza suavemente, un leve che-che-che, y luego...
Cada mañana, a las 8:45 en punto, un sonido más antiguo que la propia ciudad llama mi atención. Comienza suavemente, un leve che-che-che, y luego...