Cuando empecé a ofrecer sesiones de liberación de trauma en Puerto Vallarta en julio de 2024, sabía que el entorno sería precioso, pero aún no entendía hasta qué punto el ambiente potenciaría el trabajo en sí.
Mis primeras sesiones se realizaron en un condominio privado, arropado por las montañas. La segunda vez, facilité la sesión desde lo alto de una palapa: al aire libre, completamente privada, con brisas cálidas que se movían suavemente por el espacio. Rodeado de montañas, aire marino y luz del sol, el espacio se sentía sostenido y contenido de forma natural.
Mi trabajo se centra en la regulación del sistema nervioso y la liberación del trauma. Cuando los clientes llegan, a menudo traen tensión y estrés por decisiones de vida, emociones no procesadas y experiencias pasadas almacenadas en el cuerpo. Los hombros están encogidos. La respiración es superficial. La mente se siente dispersa.
Trabajo somático guiado, respiración, prácticas de enraizamiento…
A través del trabajo somático guiado, la respiración, las prácticas de enraizamiento y el contacto intencional, el cuerpo empieza a sentirse lo bastante seguro como para soltar. El trauma no es solo un recuerdo: vive dentro del sistema nervioso. Cuando el cuerpo se ablanda, ocurre algo poderoso.
En Puerto Vallarta, ese ablandamiento parece llegar más rápido.
Quizá sea el ritmo del océano, la firmeza de las montañas o la calidez de la gente de aquí, pero el cuerpo responde. Al final de una sesión, la respiración se hace más profunda. Los rostros se relajan. Los corazones se abren. Los clientes suelen describir que se sienten más ligeros, más claros y más enraizados.
Un cliente compartió: «Una liberación profunda de energía antigua para poder ser libres y crecer en nuevas direcciones que nos sirvan mejor a nosotros y a todos en nuestras vidas».
Otro me dijo: «Me sentí atraído por tu energía amorosa y, cuando vi tu publicación en Instagram sobre tu trabajo, supe que necesitaba recibir una sesión contigo».
Estas palabras reflejan lo que veo una y otra vez: la sanación ocurre cuando las personas se sienten seguras, apoyadas y verdaderamente cuidadas.
Vuelvo a Puerto Vallarta cada seis u ocho meses para sesiones de seguimiento con clientes que continúan su proceso de sanación. Este año también me estoy preparando para organizar allí mi primer retiro, ampliando el espacio para una transformación más profunda.
Reinicia tu sistema nervioso y reconecta contigo
Puerto Vallarta es conocida por su belleza, su cultura y su espíritu vibrante. Para mí, también es un lugar al que la gente viene a descansar, reiniciar su sistema nervioso y reconectar consigo misma de una manera profunda.
Volveré a finales de marzo y tengo previsto seguir visitando cada seis u ocho meses para sesiones privadas y trabajo de seguimiento. Para quienes sientan la llamada a explorar este tipo de sanación —tanto si vives aquí, como si vienes por temporadas o estás planeando tu próximo viaje— puedes saber más sobre mis servicios y los próximos retiros en roseandwomb.com.
Puerto Vallarta es un lugar al que la gente viene a descansar, reconectar y redescubrirse. Es un honor sostener ese proceso aquí.

