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El próximo jueves a las 16:00, el Desfile del Pride de Puerto Vallarta toma las calles de la Zona Romántica y, si nunca lo has vivido, prepárate. No es solo un desfile: es una de las celebraciones más alegres, inclusivas y coloridas que he presenciado en cualquier parte del mundo. El año pasado, solo llevaba viviendo en Puerto Vallarta unas dos semanas cuando me topé por accidente con la temporada del Pride. En aquel momento, no sabía casi nada de la ciudad. Lo que no sabía era que Puerto Vallarta ha sido considerada durante mucho tiempo como uno de los destinos más amigables con el colectivo LGBTQ+ de México, especialmente en los alrededores de la Zona Romántica, donde las banderas del arcoíris ondean todo el año y la inclusión se siente integrada en la vida cotidiana.
Una cálida bienvenida en la Zona Romántica
Aún no conocía a mucha gente, así que hice lo que ya me había acostumbrado a hacer tras mudarme a México: salir sola. Paré en un restaurante cerca de Basilio Badillo y, en cuestión de minutos, me vi adoptada por un grupo numeroso de mujeres lesbianas que me trataron como a una vieja amiga.
Como madre de un hijo transgénero, ver ese nivel de apertura y aceptación me conmovió profundamente. No había tensión, ni juicios, ni fingimientos. Solo personas siendo plenamente ellas mismas y celebrándose unas a otras.
El desfile que lo cambió todo
El Desfile del Pride en sí fue una auténtica sobrecarga sensorial de la mejor manera posible. La música retumbaba por las calles, la purpurina flotaba en el aire y todo el barrio parecía como si un arcoíris hubiera explotado sobre él. En algún momento del camino, un grupo de hombres gay fabulosos me pintaron arcoíris en la cara y me ataron telas de colores en el pelo para que pudiera unirme a la celebración como es debido.
Recién divorciada en aquel entonces, también tengo que admitir algo más: nunca en toda mi vida había visto a tantos hombres guapos en un solo lugar. Era como llegar muerta de hambre a un buffet libre y darte cuenta de que nada de aquello era en realidad para ti. Divertidísimo. Un poco trágico. Pero divertidísimo.
Por qué deberías vivirlo
Lo que más se me quedó grabado no fue solo la fiesta, sino la sensación. El Pride de Puerto Vallarta se sentía como libertad, amor y pertenencia, todo unido en una noche inolvidable. Al final de la noche, me dolían las mejillas de tanto sonreír.
Si estás en Puerto Vallarta el próximo jueves, ve a la Zona Romántica antes de las 16:00 y vive el Desfile del Pride por ti mismo. Aunque llegues solo, lo más probable es que no te quedes así por mucho tiempo.
